| En China, el país que "invento" el té, el más selecto es el PU ERH, que se conoce como "el té de los Emperadores", ya que antiguamente estaba reservado a la alta nobleza.
Este té es originario de la provincia de Yunnan, conocida como la "región de la eterna primavera". Los chinos cuentan que este proceso de fabricación se descubrió casualmente al tratar de alargar la conservación del té verde. Lo sometieron a una fermentación especial que lo hacía más resistente, y este proceso le añadió nuevas propiedades curativas. Desde entonces se considera el PU ERH como el té de la salud: actúa sobre las energías que regulan las funciones del cuerpo y los experimentos científicos más recientes indican que debido a su fermentación es un té muy bajo en ácidos tánicos, lo que significa que las personas con estómago delicado lo pueden beber sin problemas.
Los beneficios del té rojo PU ERH no se conocieron en Occidente hasta 1970 cuando un grupo de médicos del Instituto de Medicina de Kunming documentó a nivel científico (occidental) que el té rojo PU ERH reduce el nivel de colesterol de la sangre. Posteriormente, en Alemania, el profesor Jürgen Weihofen, licenciado en trofología y autor de este libro libro, comprobó en una investigación kinesiológica sus efectos sobre el hígado, la bilis y los intestinos.
"PU ERH, el té rojo de China" (Ediciones Obelisco, 1999) |